Tablero general y de distribución
Interruptor principal, barras, derivados y espacio de reserva, con las fases balanceadas y el cuadro de cargas pegado por dentro de la puerta.
Armamos e instalamos tablero general, CCM, centros de carga y subtableros, con cuadro de cargas balanceado, circuitos identificados y protocolo de torque en cada conexión.
Solicita tu Presupuesto Visita técnica sin costo · Coordinación de protecciones como servicio · Protocolo de torque al cierreEl tablero decide qué se apaga cuando algo falla. Eléctrica Industrial Puebla arma e instala tableros eléctricos y centros de carga en Puebla para naves, plantas, CEDIS y locales comerciales.
El armado se hace con las fases balanceadas, cada circuito identificado contra el cuadro de cargas y cada conexión apretada con torquímetro al valor que indica el fabricante. La coordinación de protecciones se ofrece como servicio aparte.
Al cerrar recibes cuadro de cargas, diagrama unifilar del tablero, protocolo de torque y pruebas, y el etiquetado de cada interruptor dentro del gabinete. La visita técnica no tiene costo y el presupuesto sale por escrito el mismo día.
Qué armamos
Tablero general, centro de control de motores y centro de carga no se arman igual ni se protegen igual, aunque desde fuera se parezcan.
Interruptor principal, barras, derivados y espacio de reserva, con las fases balanceadas y el cuadro de cargas pegado por dentro de la puerta.
Gavetas con arrancadores, protecciones y su cableado de control, señalización de estado y paros de emergencia interconectados al proceso.
Distribución por zona o por área de proceso, con circuitos separados por uso para que una falla no arrastre lo que no tiene que ver.
Lo que comparten es la disciplina: fases balanceadas, circuitos identificados y apriete con torquímetro. Sin esas tres cosas, el equipo más caro del catálogo se comporta como uno barato.
Lo que corre fuera del gabinete —canalización, charola y alimentadores— es otro servicio y se cotiza aparte, aunque casi siempre se ejecuten en la misma obra.
Capacidad operativa
Armamos e instalamos el tablero con personal propio, no lo mandamos a maquilar. Cada conexión se aprieta con torquímetro al valor del fabricante y queda registrada, porque la mayoría de los puntos calientes nacen de un apriete que nadie midió.
Solicitar visita técnicaBalancear es repartir los circuitos entre las tres fases para que las tres trabajen parecido. Cuando una fase carga más que las otras, se calienta el neutro y esa fase envejece antes que el resto del tablero.
El desbalance no se nota hasta que aparece: un interruptor que dispara sin motivo aparente, un motor que trabaja con más corriente de la que debería, un neutro tibio al tacto.
Se corrige midiendo corriente por fase con la planta en operación real, no en domingo, y reacomodando circuitos hasta que la diferencia entre fases quede dentro de lo razonable. Se mide antes y después, y las dos mediciones quedan por escrito.
Incluye el gabinete, las barras, el interruptor principal, los derivados, el alambrado interno, la identificación de cada circuito, el apriete con torquímetro y las pruebas antes de energizar.
El armado se puede hacer en taller y llevar el equipo listo, o intervenir el tablero en sitio cuando no se puede sustituir. La primera opción reduce el tiempo sin energía; la segunda a veces es la única posible.
La identificación es lo que más se descuida y lo que más cuesta después. Cada circuito se rotula contra el cuadro de cargas, y el cuadro se deja dentro del gabinete, no en la computadora de alguien que ya no trabaja ahí.
Lo que alimenta al tablero —canalización, charola y alimentadores— se cotiza como instalación eléctrica industrial, con su propio trazo y sus pruebas.
Coordinar es lograr que ante una falla dispare solo la protección más cercana al problema, y no el interruptor principal que deja media planta sin energía por un motor quemado en una esquina.
Se hace comparando las curvas de disparo de cada protección en cascada y ajustando lo que sea ajustable, para que exista un margen de tiempo entre el elemento de abajo y el de arriba.
Requiere conocer las corrientes de arranque reales de los motores y la capacidad de interrupción de cada dispositivo. Sin esos datos el estudio no se sostiene, y por eso el levantamiento en campo es la mitad del trabajo.
Es un servicio que se contrata solo o junto con el armado. Se entrega con el diagrama de coordinación, los ajustes propuestos y los ajustes finalmente aplicados en cada dispositivo.
Del diagnóstico al cierre
Cuatro pasos. En cada uno sabes qué aportas tú, qué hacemos nosotros y qué queda por escrito.
Paso 1 de 4
Qué aportas
Acceso al tablero, unifilar si existe y el horario en que la planta trabaja a plena carga.
Qué hacemos
Abrimos el tablero, levantamos los circuitos existentes, medimos corriente por fase en operación real y contamos espacios disponibles.
Qué recibes
Cuadro de cargas real y medición de corriente por fase
Paso 2 de 4
Qué aportas
La decisión de armar en taller o intervenir en sitio, y la ventana de libranza.
Qué hacemos
Cotizamos gabinete, dispositivos y mano de obra por separado, y proponemos el reacomodo de circuitos con el balanceo objetivo.
Qué recibes
Presupuesto por escrito con alcance, equipo y tiempos
Paso 3 de 4
Qué aportas
La libranza acordada y el espacio liberado frente al tablero.
Qué hacemos
Armamos barras y derivados, alambramos, apretamos con torquímetro al valor del fabricante y rotulamos cada circuito contra el cuadro de cargas.
Qué recibes
Tablero armado, montado y con circuitos identificados
Paso 4 de 4
Qué aportas
Personal de mantenimiento presente en la energización.
Qué hacemos
Verificamos aislamiento y secuencia, energizamos por etapas, medimos de nuevo corriente por fase y entregamos el paquete documental.
Qué recibes
Cuadro de cargas, unifilar y protocolo de torque
Son tres trabajos distintos. El tablero nuevo se dimensiona con la carga real y el crecimiento previsto, y se deja con espacios de reserva, porque un tablero lleno el día uno obliga a otro tablero al año siguiente.
La sustitución entra cuando el gabinete ya no tiene espacio, las barras están picadas o los dispositivos son de una línea que ya no se consigue. Se arma en taller y se cambia en una sola ventana de libranza.
La ampliación es agregar circuitos a lo que existe. Antes de colgar el primero se revisa qué aguanta el principal y cómo queda el balanceo, porque agregar sin medir es la forma más común de desbalancear un tablero sano.
Después de energizar, la revisión periódica del apriete y de los puntos de contacto se contrata como mantenimiento eléctrico preventivo, con frecuencia definida por punto y bitácora de cada visita.
Entregamos el tablero energizado, con cuadro de cargas dentro del gabinete, diagrama unifilar, protocolo de torque por conexión y la medición de corriente por fase antes y después del reacomodo.
Trabajamos del lado de la instalación, no del lado de la verificación. Dejamos el tablero en condiciones y documentamos lo ejecutado; la revisión formal la resuelve una unidad de verificación acreditada, que es un tercero.
No fabricamos gabinetes ni dispositivos: los especificamos, los armamos y respondemos por el armado. La garantía del equipo es la del fabricante, y así queda escrito en el presupuesto.
La revisión con cámara para encontrar puntos calientes en barras y conexiones se contrata como termografía industrial, con informe por punto y criterio de severidad. Es la forma de comprobar, con el tablero en carga, que ninguna conexión quedó floja.
Agenda tu visita técnica sin costo
En Puebla capital trabajamos el Parque Industrial Puebla 2000, el Fraccionamiento Industrial Resurrección, el Parque Industrial 5 de Mayo y el Área Industrial de San Jerónimo.
Sobre la autopista México–Puebla, en Cuautlancingo con FINSA, el Corredor Empresarial y BRALEMEX, y en Huejotzingo con Vesta Park, El Carmen y Ciudad Textil, donde el CCM de una línea nueva suele ser el primer trabajo.
En San Martín Texmelucan atendemos el Corredor Industrial Quetzalcóatl y el Parque Industrial Área 1, y en Cholula tableros de comercio y bodega sobre la Recta y el Periférico Ecológico.
En comercio el trabajo cambia de horario más que de técnica: el tablero de un local se interviene fuera del horario de atención, coordinado con la administración del inmueble. En planta manda la libranza, porque cambiar un tablero deja sin energía todo lo que cuelga de él.
¿El tablero ya no tiene espacio o dispara sin motivo?
Visita técnica sin costo, con medición de corriente por fase.
El costo se reparte entre gabinete, dispositivos y mano de obra, y lo que más lo mueve es cuántos circuitos hay que alambrar e identificar. Estas son las variables que medimos en campo:
Por eso la visita técnica no tiene costo: hay que abrir el tablero, contar circuitos y medir corriente por fase con la planta trabajando antes de poner un número.
El presupuesto sale por escrito el mismo día, separando equipo y mano de obra, y es el documento contra el que se factura.
Cierre documental
Un tablero sin documentación obliga a redescubrirlo cada vez que alguien nuevo lo abre. Estos tres entregables van incluidos.
Circuitos, capacidades y reparto por fase, en papel dentro del gabinete y en archivo editable.
Valor de apriete aplicado en cada conexión y las mediciones previas a la energización, con fecha.
Corriente por fase medida en operación real, para demostrar cómo quedó el balanceo.
Cotización el mismo día
Llena los campos y el mensaje se arma solo en tu WhatsApp. Con el municipio, el tipo de instalación y lo que necesitas resolver, podemos decirte si el trabajo entra en cobertura y qué hay que medir en sitio.
Si tienes una foto del tablero abierto, el cuadro de cargas o la capacidad del interruptor principal, mándalos en el mismo mensaje: con eso se ve casi todo. Si el tablero está disparando o hay olor a quemado, dilo en la primera línea.
Se abre tu WhatsApp con el mensaje ya escrito.
El costo se define después de la visita técnica, que no tiene costo. Se reparte entre gabinete, dispositivos y mano de obra, y lo que más lo mueve es el número de circuitos que hay que alambrar e identificar. El presupuesto sale por escrito el mismo día.
Las dos cosas. Armamos e instalamos con personal propio, sin mandarlo a maquilar. El armado se puede hacer en taller para reducir el tiempo sin energía, o directamente en sitio cuando el tablero no se puede sustituir.
Con la carga real medida, el factor de demanda y el crecimiento previsto, más los espacios de reserva que conviene dejar. No se define con la suma de las placas de los equipos, porque eso lleva a comprar un tablero que nunca se va a usar completo.
Es repartir los circuitos entre las tres fases para que trabajen parecido. Un tablero desbalanceado calienta el neutro, hace disparar interruptores sin motivo aparente y envejece antes la fase más cargada. Se mide con la planta en operación real.
Sí, como servicio, solo o junto con el armado. Se comparan las curvas de disparo en cascada y se ajusta lo ajustable para que ante una falla dispare la protección más cercana al problema, no el interruptor principal.
El cambio del tablero general siempre exige una ventana sin energía. Lo que sí se hace es armarlo completo en taller para que esa ventana sea la más corta posible, y avanzar en frentes que no dependan del corte.
Sí, los dos están en cobertura, junto con el Corredor Empresarial Cuautlancingo, BRALEMEX, Resurrección, 5 de Mayo y San Jerónimo. Nos sujetamos al protocolo de acceso del parque y de la planta.
Sí. En Huejotzingo trabajamos Vesta Park, El Carmen y Ciudad Textil; en Texmelucan, el Corredor Industrial Quetzalcóatl y el Parque Industrial Área 1, donde el CCM de una línea nueva suele ser el primer trabajo.
No, eso es otro servicio con su propia página. Aquí cotizamos el equipo y su armado; la obra que lo alimenta —canalización, charola y alimentadores— se cotiza aparte, aunque casi siempre se ejecuten en la misma obra.
Sí, como servicio aparte y con contrato: apriete con torquímetro, limpieza, revisión de protecciones y bitácora por punto, con la frecuencia que corresponda a la carga del tablero.
Sí, es un servicio aparte con su propia página. La inspección se hace con el tablero en carga y se entrega informe con imagen térmica y criterio de severidad por cada punto detectado.
El municipio, el tipo de instalación y qué necesitas resolver. Una foto del tablero abierto, el cuadro de cargas y la capacidad del interruptor principal acortan la visita y afinan el presupuesto.
Da el primer paso
Dinos qué está pasando en tu tablero y te decimos qué sigue
Con cuatro datos —municipio, tipo de instalación, qué necesitas y para cuándo— sabemos si el trabajo entra en cobertura y qué hay que medir en sitio.
La visita técnica no tiene costo y el presupuesto sale por escrito el mismo día, separando equipo y mano de obra.